lunes, 7 de abril de 2008

CONSEJERO POR NATURALEZA Y PERIODISTA DE PROFESIÓN

Mi primera novia. Paula. La tuve cuando estaba en primero, en el Instituto Nuestra Señora de Guadalupe, termine con ella en Halloween porque habíamos quedado en ir disfrazados de reyes, y cuando la veo, ella tenía un vestidito de campesina, eso me dio mucha rabia y me fui a jugar con mis amigos y ella con sus amiguitas, y no hablamos más”, recuerda Juan Pablo Velásquez con una grata sonrisa.

Velásquez, a sus 18 años, es estudiante de tercer semestre en el programa de Comunicación Social – Periodismo de la Universidad Católica Popular del Risaralda, donde afirma que le encanta todo lo que le toca hacer en este difícil oficio, sin embargo, destaca que le gustaría el show bussisnes, “Me encanta actuar - nunca lo he hecho pero me llama mucho la atención - al igual que ser modelo, bailarín, presentador, todo eso del negocio del entretenimiento”.

Sus aspiraciones profesionales han sido diversas, de niño quiso ser sacerdote... Pero un día hablando con un compañero de la escuela mientras lavaba el trapeador - porque le tocaba hacerle aseo al salón - se arrepintió. Ha querido ser doctor, ayudando a la gente pero no cree soportar la sangre, ah! y uno de los sueños que ha tenido es ser un superhéroe, “me encantaría tener poderes, estar en un lugar y luego en otro en un segundo, volverse invisible y desaparecer cuando tenemos problemas”.

Su hogar está conformado como toda familia tradicional, padre, madre e hijos. Rubén Darío Velásquez, Luz Adriana Orozco y su hermano gemelo Sebastián Velásquez, respectivamente. Con sus padres tiene una buena relación, su padre dice que es un joven, que aunque pequeño, es un hombre muy juicioso y actúa como debe ser la mayoría de las veces, “casualmente se deja dominar por su mal genio pero se le pasa al ratico”.

Es buen amigo de su madre, y aunque vive con su hermano desde que nacieron, no han tenido esa relación normal que tienen los hermanos, “Yo nunca he sabido qué es de la vida de él y viceversa, no sé porque, o será porque nuestros padres nos inculcaron la independencia a cada uno, tanto trascendió que vea, nunca hablamos, sólo lo esencial, ni nos contamos cosas, por eso me gustaría saber quién es y qué piensa Sebastián Velásquez. Mi hermano”.

Velásquez, es una persona igual a los demás, él que lava la ropa interior a mano, él que ayuda a hacer oficio, él que cocina, él que reza, él mentiroso, él que comete errores y aprende de ellos, alguien que tiene prejuicios, que le molestan algunas cosas -como la hipocresía, las miradas feas -, él que le da rabia cuando no le sale bien las cosas y el perfeccionista por excelencia. “Ese es uno de los defectos de juano (como le dicen sus amigos), es rico que todo le salga bien a uno pero es que él exagera. Yo lo conozco hace como 12 años, y la verdad es un hombre muy capaz, y sobretodo da unos consejos muy útiles, lástima que cuando va a resolver los suyos sea tan difícil tomar una decisión” dice Adriana García, una amiga del alma, como es considerada por él.

En cuanto al amor, Juan Pablo expresa que es un complemento para nuestras vidas, “Necesitamos a esa otra persona que nos quiera, que se preocupe por nosotros y nos comprenda”. “Es un niño demasiado tierno y se preocupa por el bien de los demás, y es un novio bastante sensible, siempre está ahí cuando uno más lo necesita” afirma su ex – novia Lina Giraldo.

Dice creer en un sólo Dios, aunque su fe se ha ido quebrantando, por que al entrar a la universidad se ha dado cuenta que existen otras formas de ver la realidad del mundo que nos rodea, y es por eso que Juan Pablo Velásquez es un chico que en la mayoría de los casos, sigue la voz de su razón y no actúa como su corazón le implora que lo haga, aunque se arrepiente y agrega “No sigo las cosas que me dice el corazón, por miedo al qué dirán o porque mi razón puede lo que mi corazón quiere, me arrepiento de no haber hecho algunas cosas en su momento, como decirle a una nena que me gusta o dar mi punto de vista y no ser ignorado porque simplemente callo”.

Sin embargo, esto hace que ´juano` siempre se acuerdo de disfrutar cada día como si fuera el último, de reírse, “porque me río de cualquier cosa”, se acuerdo siempre del niño que lleva dentro, “creo que nunca lo olvidaré, y por ende nunca podré madurar bien”. Es aquel niño que le recuerda que es Octubre y que saque las cosas para organizar su cuarto de Halloween, él mismo que lo hace disfrazarse, el relojito que se acuerda que es Diciembre y debe decorar la casa como es debido.

“Recuerdo siempre que soy único, y otro Juan Pablo como yo ¡no existe! y por esto debo disfrutar todo lo que soy y lo que hago”.

1 comentario:

KoSmO dijo...
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